PRO lee el examen corregido, identifica el error de método que el alumno repite, le manda práctica dirigida cada semana y corrige la hoja que devuelve. Todo por WhatsApp. Sin pagar profesor particular, sin cuadrar horarios y sin plataforma nueva que aprender.
La familia no busca nada nuevo: el link para subir la foto llega por WhatsApp, y ahí mismo queda todo el seguimiento después.
Abre la página única sin salir de la conversación. Sin crear cuenta, sin instalar nada.
Diagnóstico, ficha y seguimiento en la misma conversación — la familia decide cuándo empezar.
El padre sube la foto del examen ya corregido. Todo lo demás llega por WhatsApp — el canal que las familias ya usan a diario.
Una foto del examen corregido, desde una página simple, sin crear cuenta.
La IA identifica el desempeño por tema específico, no solo la nota general.
Concepto explicado, un ejemplo resuelto paso a paso, y ejercicios de práctica graduados.
Recordatorios de práctica y comparación de resultados en el siguiente examen.
Casi todas las herramientas se quedan en "le falla matemática". PRO lee lo que el estudiante escribió de su puño y letra — su procedimiento, paso por paso — y encuentra el punto exacto donde se le tuerce el razonamiento. Después convierte ese error repetido en su próxima fortaleza, con práctica hecha a la medida de su forma de equivocarse. Dos alumnos con la misma nota reciben refuerzos distintos, porque no fallan por lo mismo.
No es que "no sepa fracciones": suma numeradores con numeradores y denominadores con denominadores. Un solo hábito equivocado, repetido en cada ejercicio. Corregir eso levanta todo el tema de golpe — y ese es el salto que otro estudiante, con la misma nota, no necesita.
Un catálogo de errores típicos por tema, hecho con el currículo peruano. Es lo que mantiene todo ordenado y auditable — no una etiqueta inventada al vuelo.
Base pedagógica →Desde la foto del examen, la IA identifica cuál de esos errores cometió el estudiante — sin poder inventar categorías fuera del catálogo.
Automático →Cuando corresponde, el profesor valida o corrige la clasificación con un toque. El error inferido se vuelve error verificado.
Verificado por humanoVuelve a explicar todo el tema, incluido lo que el estudiante ya domina. Ataca el síntoma.
Solo los errores que este estudiante repite de verdad, en 2 o más exámenes. Ataca la causa.
La ficha anti-errores es opcional y se ofrece antes de un examen — se suma al ciclo, sin saturar de mensajes a la familia.
No una promesa de marketing ni una insignia inventada. Una tarjeta construida con los exámenes reales del estudiante: el error que antes repetía, y el examen posterior donde ya no aparece. Evidencia honesta que el padre puede guardar — y que el colegio puede mostrar.
Sumar sin común denominador · Ana M., 5.º grado
Un profesor sabe que "a varios les cuesta fracciones". Lo que no tiene es cuántos, cuáles, por qué, ni si mejoró. Cada mes PRO arma ese reporte con los exámenes que el colegio ya toma, y lo manda en PDF por WhatsApp. Sin panel que administrar y sin que nadie tenga que cargar datos.
| Tema | Logrado | En proceso | No logrado |
|---|---|---|---|
| Fracciones | 15 | 6 | 1 |
| Porcentajes | 9 | 8 | 5 |
| Ecuaciones | 7 | 7 | 8 |
de los alumnos que arrastraban ese error lo superaron durante el bimestre.
9 de 12medido comparando dos exámenes reales del colegio, no con una encuesta de satisfacción.
El denominador nunca es la matrícula: son los alumnos que efectivamente enviaron examen en el período. Va escrito en el propio reporte, no en una nota al pie.
Se publica el conteo. Con 3 alumnos, "67%" no es un dato: es un alumno, y además puede volverlo identificable.
Se cuentan juntos porque es lo útil para decidir, pero el reporte dice siempre cuántos de cada uno. Si la mayoría está sin confirmar, lo advierte por escrito.
El cálculo del reporte está construido y probado. La plantilla del PDF y el envío automático mensual se terminan durante el piloto fundador; hasta entonces el reporte se genera y se entrega a pedido.
Dos documentos, dos destinatarios, dos ritmos. El viernes, una página para el docente que se responde en dos minutos. A fin de mes, una hoja para la dirección con las cifras del aula y su denominador al lado.
No hay que revisar ejercicios ni calificar nada. Solo decir si el error que detectamos es real.
| Tema | Logrado | En proceso | No logrado |
|---|---|---|---|
| Fracciones | 15 68% | 6 | 1 |
| Porcentajes | 9 41% | 8 | 5 |
| Ecuaciones lineales | 7 32% | 7 | 8 |
| Geometría — perímetro | 14 64% | 5 | 3 |
Un error se cuenta como superado solo si el tema se volvió a evaluar en un examen posterior del colegio y el error no reapareció.
Día por día, quién hace qué, qué ve la familia y qué pasa por dentro. El documento para leer con calma después de la reunión.
Descargar ↓ 1 hoja · PDFLa muestra completa, tal como llega cada mes, lista para imprimir en una sola hoja.
Descargar ↓ 1 hoja · PDFLo que ve el profesor cuando abre el enlace, para mostrárselo a su plana docente sin que entren a nada.
Descargar ↓Todo ocurre en el mismo flujo — la foto del examen y WhatsApp. Pero lo que recibe la familia y lo que recibe el colegio son cosas distintas, pensadas para cada uno.
No es una cuenta compartida dentro de una plataforma ajena. Es PRO instalado para el colegio: el número institucional que las familias ya tienen agendado queda configurado como el único canal del sistema, y todo lo que sale —diagnóstico, fichas, seguimiento, cápsulas— sale de ahí, con la marca del colegio adelante y PRO al costado como el motor.
Ejemplo ilustrativo. "Colegio San José" es un nombre ficticio usado solo para mostrar el co-branding.
Procesa la foto en el momento con el mismo motor de IA que usaría el producto real — no hay respuestas precargadas. No es el flujo completo (no pasa por WhatsApp ni por el banco de exámenes verificados del piloto), pero muestra el paso central: leer el examen y encontrar el tema débil.
¿Prefiere hacerlo con un examen real de su colegio, en videollamada o en persona? Agendemos esa demo.
PRO usa el mismo tipo de tecnología de fondo que un asistente de IA general — no entrenamos un modelo nuevo con datos de los estudiantes, y por política, ningún dato de examen se usa para entrenar modelos de terceros. Lo que cambia es todo lo que rodea a esa tecnología: un flujo diseñado específicamente para el refuerzo escolar, con una base de conocimiento propia curada con el currículo peruano.
El motor de diagnóstico se prueba contra un banco fijo de exámenes reales verificados a mano, no solo contra casos hipotéticos — así se detectan y corrigen errores de lectura antes de que lleguen a una familia.
No diseñamos la metodología a partir de intuición. La estructura de la ficha — explicación, ejemplo resuelto, práctica, retroalimentación — sigue tres líneas de investigación con décadas de estudios detrás.
Cuando un estudiante recibe una devolución clara y rápida sobre qué hizo bien y qué no — no solo una nota — aprende más rápido que con casi cualquier otro método escolar común. Es uno de los factores individuales con más respaldo en décadas de estudios educativos.
Cuando alguien recién está formando un concepto, ver un problema ya resuelto — paso por paso — ayuda más que ponerlo a resolver uno solo desde cero. Es como aprender a nadar viendo primero la brazada, antes de lanzarse a la piscina.
Intentar resolver ejercicios de un tema por cuenta propia — en vez de solo releer la teoría — ayuda a que lo aprendido se quede. El efecto se repite de forma consistente en distintas materias y edades escolares.
PRO no reemplaza la enseñanza en aula ni pide que el colegio construya infraestructura nueva.
Todo ocurre por WhatsApp, la app que ya usan. No hay que instalar nada ni crear cuentas.
El diagnóstico, la ficha y el seguimiento son automáticos; el profesor no corrige ejercicios extra. Lo que sí recibe es el mapa de errores de su salón agrupado por patrón — de 150 decisiones posibles a seis por semana, y responder es opcional. Ver el reporte.
Consentimiento informado antes de subir cualquier examen, fotos originales eliminadas a los 90 días, y borrado a pedido del padre en cualquier momento.
Cuántos alumnos superaron qué error y en qué plazo, medido comparando dos exámenes reales del propio colegio. Con el denominador impreso al lado de cada cifra.
El diagnóstico y la ficha se generan por IA; el gasto variable del piloto es una fracción del costo de contratar tutores adicionales.
Por defecto, todo el ciclo de PRO es digital. Pero si la familia no tiene impresora a la mano, puede pedir la versión impresa por WhatsApp — y recogerla directamente en el colegio. Sin couriers, sin costo agregado para quien no la necesita.
Solo 4 de cada 10 hogares peruanos tiene una computadora en casa (INEI) — la tenencia de impresora es, probablemente, todavía menor. Es una hipótesis con buen respaldo, que el piloto va a terminar de validar con datos propios.
En la mesa, el papel no compite con nada.
En el celular, el PDF compite con todo lo demás.
La comparación no es "la misma clase, más barata". Una hora de tutoría particular es una sesión, un tema, un solo día. Un mes de PRO son unas 12 interacciones repartidas en el tiempo: diagnóstico del examen, práctica semanal sobre el error que el alumno arrastra, corrección de cada hoja que devuelve y la preparación de lo que viene.
Las metas del piloto son aspiracionales hasta medirlas: nuestro objetivo es tener evidencia propia de Chiclayo, con sus estudiantes, antes de hablar de resultados garantizados. Ser el colegio fundador significa ayudar a construir esa evidencia desde el primer grupo.